lunes, 11 de febrero de 2008

Visita a la CAPILLA SIXTINA.

Dentro de las actividades de la Congregación Jesuita, pudieron visitar la MAJESTUOSA CAPILLA SIXTINA.









sábado, 9 de febrero de 2008

La Asamblea del Capitulo General 26 de los Salesianos



Don Francesco Cereda, Consejero para la Formación y Regulador del Capítulo General 26 de los Salesianos (CG26), ha dado a conocer el perfil de la Asamblea que desde el 23 de febrero comenzará sus trabajos.

Como ya fue notificado en un comunicado de prensa distribuido el 31 de enero, los Capitulares serán 233, de los cuales 219 son salesianos sacerdotes y 14 salesianos coadjutores. Junto al Rector Mayor y a los Consejeros Generales (15) estarán los 96 Superiores de las Inspectorías y de las Visitadurías, los 111 Delegados de los hermanos y los 11 Observadores invitados, uno por cada región salesiana más tres nuevos Inspectores recientemente nombrados.

Entre los Capitulares, 156 participan por primera vez en un Capitulo General; en cambio para don Francesco Maraccani, Procurador General, será el séptimo. La edad media de los Capitulares es de 52,69 años; el más anciano es don Havasi József, de 70 años Inspector de Hungría, y el más joven es don Druszcz Pawel, Delegado de la Inspectoría Polonia-Wroclaw, de 30 años.

En la Asamblea, caracterizada por su internacionalidad, hay unos 200 salesianos que declaran poder hablar y comprender la lengua italiana, 150 que hablan o comprenden el inglés, 111 la lengua española, y así sucesivamente el francés, el portugués, el alemán, el polaco,...

Don Cereda respondiendo a un periodista del “The Tablet”, importante periódico católico del mundo anglófono, ha precisado que es la primera vez, desde cuando en 1965 se comenzó a celebrar el Capitulo en Roma, que el Capítulo General comienza sus trabajos con una peregrinación a los lugares en los que vivió y trabajó Don Bosco.

El Capitulo General 26 de los Salesianos.

Volver a la identidad carismática y a la pasión apostólica de Don Bosco
En Roma, del 23 de febrero al 12 de abril.




El próximo 3 de marzo, en el Salesianum de Vía della Pisana, 1111 – Roma, comenzará el Capítulo General 26 de la Congregación Salesiana.

Procedentes de todo el mundo, los 233 Salesianos participantes se reunirán en torno al Rector Mayor, don Pascual Chávez, para reflexionar juntos sobre cómo responder a las necesidades de los jóvenes de hoy, manteniendo la fidelidad y la vivacidad del carisma de Don Bosco expresadas en el lema “Da mihi animas cetera tolle”.

La apertura estará precedida de una serie de acontecimientos en los que participarán los capitulares: una peregrinación a los lugares salesianos, Turín y alrededores, el estudio de la situación de la Congregación, y los Ejercicios Espirituales.

El domingo día 24 de febrero, el Rector Mayor presidirá la Eucaristía en la Basílica de María Auxiliadora, iglesia construida por el mismo Don Bosco. La celebración será transmitida en forma diferida por el canal Telepace al término del Ángelus del Papa.

El Capítulo General: ¿Qué es?

Según las Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales, es decir de los Salesianos de Don Bosco, el Capítulo General “es el signo principal de la unidad de la Congregación dentro de su diversidad” (Cfr. Art. 146), afirmación que encuentra fundamento en el hecho de que el Capítulo sea definido como “la reunión fraterna donde los salesianos reflexionan comunitariamente para mantenerse fieles al Evangelio y al carisma del Fundador, y sensibles a las necesidades de los tiempos y de los lugares".

Este acontecimiento, convocado ordinariamente cada seis años por el Rector Mayor de la Congregación Salesiana, permite a los hijos de Don Bosco, guiados por la acción del Espíritu Santo, "conocer, en un determinado momento de la historia, la voluntad de Dios, para servir mejor a la Iglesia (Art. 146). El Capítulo General representa también, según está establecido en el artículo 146 de las Constituciones, "la autoridad suprema", correspondiéndole "legislar para toda la Sociedad, tratar los asuntos más importantes y elegir al Rector Mayor y a los miembros del Consejo General".

¿Quién participa en el CG26?

En virtud del artículo 151 de las Constituciones Salesianas intervienen en el Capítulo General:

El Rector Mayor (1)
Los Rectores Mayores eméritos (no hay ninguno)
Los miembros del Consejo General (12)
El Secretario General (1)
El Procurador General (1)
El Regulador del Capítulo, que en este caso es ya miembro del Consejo General (1) los Superiores de las Inspectorías y Visitadurías (96)
Los delegados (111).

A los 222 capitulares se añaden, sin derecho a voto, 11 observadores invitados por el Rector Mayor.

El Tema del CG26

El actual Rector Mayor, don Pascual Chávez Villanueva, IX Sucesor de Don Bosco, ha elegido como tema para el CG26: “Da mihi animas, cetera tolle”, lema que Don Bosco eligió para su acción pastoral y, posteriormente, para la Congregación Salesiana. Esta máxima expresa el programa espiritual y pastoral de Don Bosco y encierra en sí la identidad carismática y la pasión apostólica del salesiano.

Sirve de fondo a la elección del tema, la exigencia de los Salesianos de no perder de vista el impulso y la originalidad del carisma vivido y propuesto por Don Bosco, de quien se celebrará el bicentenario del nacimiento en el 2015, y, al mismo tiempo, de leer, siguiendo los signos de los tiempos, las nuevas formas de responder a las necesidades de los jóvenes. El tema del Capítulo, además, pretende ser un importante punto de referencia para mantener viva la propuesta de una vida salesiana que sea modelo de vida consagrada profética y creíble.

El itinerario y la estructura del CG26

La convocatoria

El Capitulo General fue convocado oficialmente por el Rector Mayor a través de una carta circular fechada el 24 de junio de 2006, “DA MIHI ANIMAS, CETERA TOLLE”. Identidad carismática y pasión apostólica, volver a partir de Don Bosco para despertar el corazón de todo salesiano.

El Regulador

En el documento, además de indicar el tema, los objetivos y las fechas, don Pascual Chávez, tal como se lee en el artículo 112 de los Reglamentos Generales de la Sociedad de San Francisco de Sales, ha encomendado el papel de Regulador del CG26 a don Francesco Cereda, Consejero General para la Formación.

Es tarea del Regulador organizar las distintas fases de preparación y desarrollo del Capítulo, "a quien harán llegar sus propuestas y posibles aportaciones de estudio los capítulos inspectoriales y las comunidades locales, así como cada hermano en lo particular. Nombrará una Comisión Técnica, que con el regulador fijará el calendario de preparación del Capítulo General y promoverá la sensibilización y la participación activa de los socios".

La Comisión Precapitular

El Regulador se sirve de una Comisión Precapitular, cuyos miembros son nombrados por el Rector Mayor, que tiene la tarea de elaborar y redactar los temas y los esquemas que se envían a aquellos que participan en el Capítulo General.

Los miembros de la Comisión Precapitular han sido: don Guilherme Basañes, Superior de la Visitaduría de Angola, don Ivo Coelho, Inspector de Bombay, don Carlo Socol de la Inspectoría de Hong Kong, don Marek Chrzan, Inspector de Cracovia, don Angel Fernández Artime, director del Colegio Salesiano de Ourense, don Jean Noël Charmoille, Vicario Inspectorial de Francia, don Alberto Lorenzelli, Inspector de Italia Ligure-Toscana, don Vicente Tirabasso, Inspector de Argentina-Bahía Blanca, don José Pastor Ramírez, Inspector de Las Antillas, y el señor Giampietro Pettenon, Ecónomo Inspectorial de Italia Noreste.

Los Capítulos Inspectoriales

Desde julio del 2006 hasta julio del 2007 las distintas Inspectorías y Visitadurías salesianas han celebrado su propio Capítulo enviando, al final de los trabajos, las distintas aportaciones al Regulador.

La Comisión Precapitular elaboró durante el mes de octubre el Instrumento de Trabajo del CG26 que servirá de punto de partida para el desarrollo del los trabajos Capitulares.

Los contenidos del CG26

El tema del “Da mihi animas”, ha sido subdividido, para una mayor practicidad y posibilidad de profundización, en 4 áreas temáticas:

* La evangelización: principalmente en el campo de la educación.
* La propuesta a la vida consagrada salesiana.
* La pobreza evangélica, signo de una donación total.
* Nuevas fronteras para la misión salesiana allí donde se encuentran los jóvenes de hoy.

Durante el curso del Capítulo se procederá a la renovación del Consejo General eligiendo o confirmando al Rector Mayor y a los Consejeros que, habiendo sido elegidos en el capítulo anterior (CG25 del 2002) pueden permanecer en el cargo por un total máximo de dos sexenios.

Los Capitulares tendrán la tarea de evaluar, de manera especial, las deliberaciones del CG25 inherentes a la estructura organizativa y estructural de los Dicasterios a nivel mundial y de la función de algunos cargos locales.

El calendario

23 – 25 febrero: Peregrinación a los lugares en los que vivió y trabajó Don Bosco: Colle Don Bosco, Morialdo, Turín, …

26 – 27 febrero: Roma – Salesianum - Presentación de los Dicasterios y de las Regiones por parte de los respectivos Consejeros Generales.

27 feb. – 2 mar.: Ejercicios Espirituales predicados por don José Luis Plascencia Moncayo, vicedecano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Salesiana.

3 marzo: Solemne jornada de apertura del CG26 y, a continuación, presentación de la Relación del Rector Mayor sobre el estado de la Congregación.

12 abril: Clausura del CG26.

Los Salesianos:

Salesianos en el mundo: 15.750

Sacerdotes: 10.720

Coadjutores: 2.092

Seminaristas: 2.805

Diáconos permanentes: 17

Obispos: 116

+ Novicios: 484

Inspectorías y Visitadurías: 96 (+ Casa Generalicia y Comunidad del Vaticano)

Casas erigidas canónicamente: 1.847

Naciones en las que están presentes en los Salesianos: 129

¿En qué estamos los jesuitas de la CG35?



Escribe: Rafael Velasco, sj

Buscando las palabras de “la íntima apuesta”…

“¿Qué pasa, no han sacado todavía ningún documento?”; preguntó un impaciente jesuita. “¡Calma!”, fue la respuesta, “todavía no”.
“Entonces, ¿en qué están los jesuitas de la CG 35? ¿Qué está pasando?”

¿En qué estamos los Congregados?
Un poeta latinoamericano dice:
“Son pocas las palabras que sostienen la realidad y que podrían destruirla con su sola ausencia.
Son las que utilizamos para explicar nuestra porción del mundo; Las palabras de nuestra convicción de nuestra íntima apuesta”.

¿En qué estamos en estos días? Estamos dialogando de lleno sobre aquello que expresa “nuestra íntima apuesta”, sobre aquello que nos apasiona y que sostiene nuestra realidad como jesuitas: nuestra Misión.

Misión que recibimos de Cristo, en su Iglesia, pero para vivir en el mundo. Ese ancho mundo que se va desplegado ante los ojos de los Congregados: desde África, y la pregunta ¿Qué hemos hecho, por Cristo en África?, ¿qué hacemos?, ¿qué debemos hacer por Cristo en el África?; hasta la China inmensa y milenaria; pasando por la preocupación por la Juventud, y nuestro modo de acercarnos auténticamente a los jóvenes, o las encrucijadas que nos presenta el diálogo interreligioso, o su ausencia: el fundamentalismo.

Reflexionamos sobre el apostolado intelectual, esencial para dialogar con el mundo de las ciencias y la cultura, para transitar esas fronteras en las que hemos de anunciar la Buena Noticia de Jesús, como compañeros de camino de tantos hombres y mujeres, y no como vigías.
Estamos, también, reflexionado sobre nuestra vida de comunidad como Misión, como esencial a nuestra misión y no sólo para la misión; pasando por las cenizas penitenciales, que nos recuerdan que debemos convertirnos “por que el Reino de Dios se nos ha acercado”…

En fin, que a lo largo de los días se nos ha ido desplegando la mirada hacia “toda la planicie o redondez de la tierra… tan diversa en trajes como en gestos” Y vamos viendo…tantas cosas, y nosotros en la contemplación, adentro, no fuera, no como espectadores, sino como quienes estamos llamados comprometernos para ser parte de este misterio de Encarnación que es Buena Noticia.

También los borradores de decretos van apareciendo; y con ellos, las palabras van intentando decir nuestra convicción: vamos ensayando respuestas al “clamor de la misión”.

La oración en común al comenzar cada sesión y las misas compartidas, ayudan a centrarnos en lo que estamos haciendo: esto no es la reunión del directorio de una ONG.
Nos ocupa -y nos preocupa- encontrar qué quiere decirnos Dios a los jesuitas, hoy, en este mundo, en esta Iglesia.
La oración nos devuelve a la Palabra Fundamental que sostiene “nuestra íntima apuesta”, la Palabra hecha carne.

Entonces, ¿en qué estamos los jesuitas de la CG 35? En eso: entregados a “nuestra íntima apuesta”: tratar de hallar la voluntad de Dios…para dejarnos conducir por Él en la misión.

Un Abrazo fraterno a todos Rafael Velasco, sj

La experiencia de un traductor.

Composición de Lugar : Cabina insonorizada de dos metros cuadrados hecha de paneles de conglomerado.



La pared frontal es un cristal con una vista de los delegados desde arriba.
Algunos de ellos desaparecen bajo nuestros pies.
En frente del cristal, dos sillas pegadas, con un micrófono y unos cascos.

Qué pedir: Que los pensamientos de los delegados estén bien organizados y claramente enunciados, y que los cerebros de los traductores estén bien conectados con sus lenguas.
Que los caramelos anti-tos sean efectivos.

Puntos:

1. Esperar, como un vigilante, a que una persona empiece a hablar en el idioma que yo debo traducir. No caer dormido sino escuchar a lo que se dice.
Estar atento a lo que está ocurriendo y mantenerse relajado.

2. Cuando llega el momento, encender el micrófono (la luz se enciende) y traducir, directamente y sin comentarios.
La prioridad es el contenido y no la traducción “palabra a palabra”, pero el “palabra a palabra” es mejor que quedarse sin palabras…

3. Cuando es necesario, pasar el micrófono al otro traductor, para evitar que el cansancio te lleve a traducir a un lenguaje que no debes, o repetir lo que se dice sin traducir, o perder totalmente el vocabulario, etc…

Tiempo de Amistad: No olvidar ir a tomar un helado con los demás traductores, con los delegados o los jesuitas que viven en Roma.

También es posible visitar un museo, dar un paseo, y en general aprovechar para tener momentos de encuentros “fuera del cubo”, cuando es posible hacer algunas preguntas… y quizá atreverse a dar una opinión.

Jerry Rosario, SJ.

Jerry es un jesuita implicado en gran número de apostolados sociales y trabajos pastorales en la region de Chennai (Madras, India): lleva una parroquia, da retiros, enseña teología…



Jerry Rosario es fácilmente indentificable entre los miembros de la congregación ya que es el único que va descalzo.

Aqui lo vemos Celebrando la Santa Misa.



Esta es su segunda experiencia en una Congregación General, y la resume en la frase: “la pluralidad es la belleza de la Compañía.”

Si quiere escuchar la entrevista en Inglés, no tiene más que pulsar la flecha.

viernes, 8 de febrero de 2008

PABLO ALBERA (1844 - 1921), Segundo sucesor de Don bosco.

Rector Mayor de 1910 a 1921

Fue el segundo sucesor de Don Bosco, profetizado por el mismo Santo de Valdocco.



Elegido Rector Mayor a la muerte de Don Miguel Rua (1910), se dedicó de modo particular a la formación espiritual de los miembros de la Sociedad Salesiana, trazando admirables directrices de vida interior.

Este cuidado lo prestó, al mismo tiempo, en el campo social, queriendo que la obra educativa se continuase más allá del colegio y de la escuela por medio de estrechos vínculos de cooperación sucesiva; y celebró Congresos de Antiguos Alumnos y de Cooperadores con objetivos bien precisos:

Estrechar vínculos de hermandad que incrementaran los frutos de la educaciòn recibida y facilitaran la ayuda recíproca; difundir en la familia, en la sociedad y, sobre todo, entre los jóvenes, el espíritu cristiano; y, finalmente, promover y actuar iniciativas privadas y públicas que se preocupasen de sostener y defender las múltiples obras de asistencia y de previsión religiosa y social nacidas en el nombre de Don Bosco.

Este programa se reveló eficasísimo al desencadenarse la primera guerra mundial, cuando fue necesario organizar en las diversas naciones beligerantes grandes obras de caridad y de asistencia.

En la foto vemos a Don Albera confesandose con Don Bosco.



Como se vio anteriormente, el muchacho a quien confiesa Don Bosco en la foto de 1861 es Pablo Albera.

Este había nacido cerca de Turín en 1845.

Luego mas tarde ingresa al Oratorio. Se hace muy amigo de don Bosco.
Entra al seminario y en octubre de 1861 recibe la sotana y el 14 de mayo de 1862 es uno de los 22 salesianos que hicieron los votos religiosos.

Luego, el 2 de agosto es ordenado sacerdote.
Después de estar un breve tiempo con don Bosco es elegido ser Director de la obra de Marassi y luego se va a Génova.
En 1881 fue nombrado Inspector de las casas salesianas de Francia.

En Marsella le fue puesto el sobrenombre de “Pequeño Don Bosco”.
En 1892 es nombrado Catequista General de la Congregación y en 1910 es designado como el 2° Rector Mayor de los Salesianos.
Durante su periodo de gobierno de rectorado quiso hacer de los salesianos “hombres de piedad y oración”.

Fotos de Panamá

Al llegar a la Basilica Don Bosco despues de haber recibo la condecoración "Manuel Amador Guerreo" que es la condecioración más alta que otorga el gobierno panameño.



P.Luis Corral, Inspector, P.Oscar Rodríguez, Rector Basilica, Licenciado Julio Ortega,periodista, Rector Mayor,Nuncio Apostolico Monseñor Giamattista Diquatro.



Rector Mayor, P.Oscar Rodríguez, Rector Basilica Don Bosco

Viviendo la Cuaresma

Durante este tiempo especial de purificación, contamos con una serie de medios concretos que la Iglesia nos propone y que nos ayudan a vivir la dinámica cuaresmal.

Ante todo, la vida de oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. En la oración, si el creyente ingresa en el diálogo íntimo con el Señor, deja que la gracia divina penetre su corazón y, a semejanza de Santa María, se abre la oración del Espíritu cooperando a ella con su respuesta libre y generosa (ver Lc 1,38).

Asimismo, también debemos intensificar la escucha y la meditación atenta a la Palabra de Dios, la asistencia frecuente al Sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía, lo mismo la práctica del ayuno, según las posibilidades de cada uno.

La mortificación y la renuncia en las circunstancias ordinarias de nuestra vida, también constituyen un medio concreto para vivir el espíritu de Cuaresma.

No se trata tanto de crear ocasiones extraordinarias, sino más bien, de saber ofrecer aquellas circunstancias cotidianas que nos son molestas, de aceptar con humildad, gozo y alegría, los distintos contratiempos que se nos presentan a diario. De la misma manera, el saber renunciar a ciertas cosas legítimas nos ayuda a vivir el desapego y desprendimiento.

De entre las distintas prácticas cuaresmales que nos propone la Iglesia, Ia vivencia de Ia caridad ocupa un lugar especial.
Así nos lo recuerda San León Magno: "Estos días cuaresmales nos invitan de manera apremiante al ejercicio de Ia caridad; si deseamos Ilegar a la Pascua santificados en nuestro ser, debemos poner un interés especialisimo en la adquisición de esta virtud, que contiene en si a las demás y cubre multitud de pecados".

Esta vivencia de la caridad debemos vivirla de manera especial con aquél a quien tenemos más cerca, en el ambiente concreto en el que nos movemos.
Así, vamos construyendo en el otro "el bien más precioso y efectivo, que es el de Ia coherencia con la propia vocación cristiana" (Juan Pablo II).


Cómo vivir la Cuaresma

1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome.


Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón.
Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

2. Luchando por cambiar.

Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando.
Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos.
Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco.
Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste.
Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

3. Haciendo sacrificios.

La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa "hacer sagrado". Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

4. Haciendo oración.

Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

jueves, 7 de febrero de 2008

Miguel Rua (1837-1910), Primer Sucesor de Don Bosco

Beatificado el 29-10-1972

Por mitades en todo


Nacido en Turín el 9 de junio de 1837, el menor de nueve hijos, Miguel ingresó al Oratorio en 1852. Un día Don Bosco le dijo “Iremos por mitades en todo”.
Estaba en el primer grupo al que Don Bosco le sugirió la formación de una Sociedad Salesiana.

Sus múltiples roles

Durante 36 años fue su colaborador más cercano en todas las etapas del desarrollo de la Congregación.
Hizo su profesión en 1835; a los 22 años (1859) fue el primer director espiritual de la Congregación y en 1860 fue ordenado.
A los 26 años (1863-1865) se convirtió en el primer director del Colegio Mirabello y más tarde fue el vicario de Valdocco, con sus 700 alumnos, y de la Congregación.
Fue administrador de “Letture Cattoliche” (Lecturas Católicas), responsable de la formación y del personal (1869).
En 1875 se convirtió en el Director General de las Hermanas Salesianas y acompañó a Don Bosco en sus viajes.

El primer sucesor de Don Bosco



En 1884, por explícita solicitud del Fundador, el Papa León XIII lo designó sucesor de Don Bosco y en 1888 lo confirmó como Director General.
El Padre Rua era visto como la “regla viva” debido a su austera fidelidad; sin embargo, también demostró un espíritu paterno que era capaz de gran consideración, tanto que era conocido como el “rey de la bondad”.

Crecimiento extraordinario

Con el crecimiento de la cantidad de cofrades y del desarrollo de las obras, envió salesianos a todas partes del mundo, prestando especial atención a las expediciones misioneras.

En sus largos viajes por Europa y Medio Oriente, él consoló y animó, siempre mirando hacia el Fundador: “Don Bosco dijo… Don Bosco hizo… Don Bosco quería…”.

Cuando murió, el 6 de abril de 1910 a la edad de 73 años, la Congregación había crecido de 773 Salesianos a 4.000, de 57 casas a 345, de 6 provincias a 34 en 33 países.

Fiel continuidad del espíritu de Don Bosco



En semejante cuadro de fidelidad a Don Bosco, las características más salientes de Don Rua fueron - entre otras - una grande y amable apertura pastoral y social, una laboriosidad incansable siguiendo el binomio de Don Bosco "trabajo y templanza", y, además, delicadeza humana, mansedumbre cordial, predilección por los jóvenes pobres, espíritu oratoriano por el que “cada casa - decía - debe ser un oratorio", ardiente celo misionero, solicitud por los seglares…

Don Rua heredó de Don Bosco un vivo interés por los jóvenes trabajadores y por la clase obrera, y una gran simpatía por toda forma de organizaciòn destinada a proteger y a defender los derechos del hombre.

En relaciones cordiales con el reformador social francés Leone Harmel desde 1875, prestó apoyo y asistencia a los numerosos grupos de obreros del otro lado de los Alpes que repetidas veces manifestaron también en Italia y también delante del Papa de la "Rerum Novarum" sus opciones cristianas de obreros.

A este trabajo del B.M. Rua se debe la fundación en Turín del primer Sindicato Católico de las Obreras de la Moda, y no fueron infrecuentes sus iniciativas en casos de huelgas para restablecer - salvados los derechos fundamentales de las personas - las relaciones más justas entre obreros y patronos. La fama de santidad que acompañó a Don Rua durante toda su vida creció después de su muerte.

Pablo VI lo beatificó el 29 de octubre de 1972.
Cuando lo beatificó, el Papa Pablo VI dijo: “La Familia Salesiana le debe su origen a Don Bosco, al Padre Rua su continuidad… él convirtió el ejemplo del Santo en un colegio, su Regla en un espíritu, su santidad en un modelo.
Transformó el arroyo en un río”.
Sus restos son venerados en la cripta de la Basílica de María Auxiliadora.
Su memorial se celebra el 29 de octubre.

Miércoles de Ceniza en la Congregación de los Jesuitas.




Una pareja de turistas estaba buscando dónde celebrar el miércoles de ceniza en el centro de Roma.
Al ver que un gran número de gente entraba en la iglesia de San Ignacio, se animaron a seguir a la multitud.

Sólo entonces se dieron cuenta de que había más de 200 curas sentados en los bancos y aún más llegando. Entonces preguntaron “Sabemos que hoy es miércoles de ceniza, pero ¿aquí se está celebrando algo más?

De hecho sólo unos pocos parroquianos celebraron el comienzo de cuaresma con los congregados.
Allí estábamos no sólo los miembros de la congregación, sino también los miembros del equipo de apoyo, y un considerable número de los jesuitas residentes en Roma.

Había también un gran número de estudiantes jesuitas, incluyendo una gran corte de diáconos que ayudaron en la celebración. La misa fue presidida por el Asistente para África, el Padre Jean Iboudo.

Su homilía remarcó con profundidad el sentido de la cuaresma en nuestro mundo actual y en concreto su significado en el contexto de la Congregación General.

Tras sus palabras, toda la congregación y los acompañantes se dispusieron a recibir la ceniza en la frente a manos de más de 10 sacerdotes.

Durante la larga procesión final, muchos de los presentes descubrieron cómo el Padre Adolfo Nicolás había escogido un discreto lugar entre los concelebrantes.








Charlando con Carafa


Escribe: Jose Ignacio García, SJ

En el Aula de la Congregación hay una colección de cuadros de todos los generales de la Compañía de Jesús.
Empezando con San Ignacio hasta el P. Arrupe. Enfrente de mí está el Padre Vicente Carafa.
Es normal que pasando tantas horas en la sala vaya surgiendo cierta amistad, y de vez en cuando charlamos un poco.
Normalmente son comentarios sobre la marcha de las sesiones pero a veces entramos más a fondo en algún tema. El lunes, por ejemplo, la conversación se centró en la carta que el Santo Padre ha enviado a la congregación.

- Parece que el Papa también os ha escrito una carta

- Sí, para comenzar la congregación, según he entendido siempre se hace así. Además de la bendición se le pregunta si hay algún aspecto que quiere que la Congregación trate.

- Sí, nosotros también recibimos una carta de Inocencio X. Fue un asunto muy complicado. Imagínate, el Papa quería que la Congregación se definiese sobre 18 puntos. Había acusaciones de que la Compañía había perdido vigor espiritual, y algunos cuestionaban el generalato vitalicio.
También se dudaba de un gobierno tan centralizado dada la extensión que estaba alcanzando la compañía.

- La verdad es que me suenan esos temas.

- De hecho los temas debían ser importantes porque el Papa insistió en que los tratásemos antes, incluso, de la elección de General.
Formamos siete comisiones y trabajamos durante un mes hasta ofrecer una respuesta. El Papa quedó satisfecho, incluso agradeció nuestra sinceridad.

- ¿Comisiones?, ¿ya en 1645? Todo eso me suena mucho. ¿y qué le respondisteis?

- ¡No te voy a contar las dieciocho respuestas! Pero tal vez te interese saber que le indicamos que en nuestra opinión el cargo de general debía ser vitalicio; que no creíamos que el general tuviese que aprobar personalmente todas las publicaciones por su elevado número, y porque además hay temas que exigen respuestas rápidas así que esa responsabilidad debía estar delegada.
También indicamos que no se permitiese defender una doctrina distinta de la de Sto. Tomás, sin que eso significase seguir todas las opiniones de los tomistas.
¡Y todavía seguimos reunidos para elaborar otros 60 decretos más!

- Bueno, nosotros también estamos haciendo nuestro trabajo. Lo que me sorprende es que han pasado tantos años y algunos temas se repiten, por lo menos se parecen.

- No te extraño, el Padre Maestro Ignacio nos soñó así: cimentados en el Señor, ligeros de estructura y unidos al cuerpo de modo especial por la cabeza.
Al General le corresponde mantener la “unión de los ánimos”

- Es verdad, entre tanta respuesta y decretos también tuvieron tiempo de elegirte General.

- Sí, sí, lo hicieron. Y te aseguro que pasé un miedo horrible, entonces y ahora me sigo sintiendo indigno, pero mis hermanos se fiaron de mí y eso me dio seguridad. Pero no les fui una carga pesada, estuve en el gobierno menos de cuatro años.

- Ya sabía que no me lo ibas a contar, pero he preguntado, y me han contado que enfermaste distribuyendo alimentos para los pobres de Roma.
Que forzaste la salud sirviendo a los pobres.

- Ya sabes, así nos soñó también el Maestro Ignacio.



Un Abrazo Cordial a todos, Jose Ignacio García, SJ

Historico

Disculpen esta Noticia, pero es Historica, ayer la Selección de mi Pais, El Salvador tuvo el primer partido eliminatorio rumbo al Mundial de africa 2010.
Jugarón contra ANGUILA, y GANARON 12 A 0.

La selecta tenia varios años de no Ganar un juego y esto le revive la Esperanza a todo El Salvador de estar de nuevo en un Mundial.

Obvio que el equipo contrario no esta en un buen nivel, pero la gente disfruto en encuentro.
Un niño en el estadio decia, quiza a los jugadores de Anguila les molestan los Zapatos y por eso no juegan bien....

En Fin no es desmerecer al rival y fue un JUEGO HISTORICO.




miércoles, 6 de febrero de 2008

Adios Padre Nicolás

El Adios del equipo de la JCEAO (Conferencia Jesuita de Asia del Este y Oceanía) Al Padre Nicolás.



Solíamos bromear con el Padre Nico acerca de su estancia en Roma, quizá era nuestra forma de abordar el peligro.
También era nuestra forma de decirle cuanto apreciábamos todo lo que su sencilla presencia estaba aportando a nuestras vidas.

Adolfo era el primero en llegar a la oficina cada mañana, y uno de los últimos en partir. Para él no había tiempo de siesta, el ruido de su teclado era continuo.

Aún así, cada mañana, a las 10.00h estaba listo para tomar un café o un poco de queso (que él mismo solía traer de Europa).

La conversación era siempre divertida, con historias de tantos hermanos suyos de todos los lugares del mundo. Y nunca faltaba una sonrisa.
Con él, las celebraciones de cumpleaños eran realmente entrañables.

A menudo compartía con nosotros alguna de las cartas que acababa de enviar, era su forma de tenernos informados. Siempre era interesantísimo ver cómo desarrollaba las ideas o con qué cariño y sabiduría acompañaba a personas que necesitaban apoyo o consejo.

Le tomábamos el pelo porque sabíamos que su elección entraba dentro de lo posible, pero esperábamos su vuelta.

Ahora únicamente nos queda una oficina vacía por limpiar, la espera por un nuevo jefe, y la confianza de que en algún momento el mismo Padre General pueda colgar su propia foto en nuestra pared.

Contribución de Fr. Tom Steinbugler, del boletín de información de Febrero de la Conferencia Jesuita de Asia del Este y Oceanía

Entrevista con Roberto Jaramillo, SJ

La misión de la Compañía de Jesús se extiende también por la Amazonía, area en la que trabaja Roberto Jaramillo.



Este jesuita colombiano tiene un doctorado en antropología de Paris, con la especialidad en las culturas amazónicas, y es el superior regional de la amazonía brasileña.
La experiencia de la Congregación General es una oportunidad para experienciar la vitalidad de la Compañía, que lejos de estar decayendo, aquí muestra su fuerza y juventud en regiones distintas a las tradicionales.

A continuación puede escuchar la entrevista en español con Roberto.

Darle play al link de abajo:

Salesianos Cooperadores del Ricaldone.



El pasado domingo se tuvo el RBM y una Asamblea Informativa en la Asociación de Salesianos Cooperadores del Centro Don Pedro Ricaldone.

Fue muy amena, y llena de espiritualidad, se nos informo de todos los planes pastorales para el año 2008, al finalizar se tomarón estas fotógrafias para la posteridad.

Se nos infomo que la Srita. Bruni salesiana Cooperadora, esta convaleciente, asi que todos estaremos muy pendientes de su situación.
Oremos por su recuperación.

Un Saludos Cordial a Todos mis Hermanos Salesianos Cooperadores.

Las Eucaristías en la Congregación de los Jesuitas.



Algunas de las misas de la Congregación en la compañia de Jesús han tenido una atención especial en la prensa debido a que han sido grandes celebraciones públicas que reúnen a todos los delegados.



Pero al margen de estas espectaculares celebraciones, la Eucaristía está siendo un punto central de la Congregación en el día a día.



La jornada de trabajo termina habitualmente a las 18.30h con una misa celebrada en grupos lingüísticos, lo que da oportunidad a una gran variedad de expresiones culturales y litúrgicas.



La Eucaristía es celebrada diariamente en inglés, francés y español, mientras que el grupo de habla alemana se reúne sólo en algunas ocasiones.



Es entonces, al final de la tarde, cuando resuenan por doquier en toda la curia los himnos tradicionales recordándonos la música de Bach.

El grupo de habla inglesa celebra la misa en la original capilla de San Fco de Borja, mientras que el grupo de habla francesa utiliza la magnífica capilla de la residencia Canisio, recientemente renovada por Marko Ivan Rupnik.



Los estilos litúrgicos son muy distintos de una celebración a otra, pudiéndose apreciar influencias de todos los rincones del mundo: Asiáticas, del Medio Oriente, Africanas, Europeas, y por supuesto del diverso continente americano.



Sean cuales sean las diferencias rituales o culturales, la Eucaristía está claramente en el centro del trabajo y la vida de cada uno de los miembros de la Congregación, así como lo es para toda la Compañía de Jesús.

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA CUARESMA 2008



“Nuestro Señor Jesucristo, siendo rico, por vosotros se hizo pobre” (2Cor 8,9)

¡Queridos hermanos y hermanas!

1. Cada año, la Cuaresma nos ofrece una ocasión providencial para profundizar en el sentido y el valor de ser cristianos, y nos estimula a descubrir de nuevo la misericordia de Dios para que también nosotros lleguemos a ser más misericordiosos con nuestros hermanos. En el tiempo cuaresmal la Iglesia se preocupa de proponer algunos compromisos específicos que acompañen concretamente a los fieles en este proceso de renovación interior: son la oración, el ayuno y la limosna.

Este año, en mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, deseo detenerme a reflexionar sobre la práctica de la limosna, que representa una manera concreta de ayudar a los necesitados y, al mismo tiempo, un ejercicio ascético para liberarse del apego a los bienes terrenales.

Cuán fuerte es la seducción de las riquezas materiales y cuán tajante tiene que ser nuestra decisión de no idolatrarlas, lo afirma Jesús de manera perentoria: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Lc 16,13).

La limosna nos ayuda a vencer esta constante tentación, educándonos a socorrer al prójimo en sus necesidades y a compartir con los demás lo que poseemos por bondad divina.
Las colectas especiales en favor de los pobres, que en Cuaresma se realizan en muchas partes del mundo, tienen esta finalidad.




De este modo, a la purificación interior se añade un gesto de comunión eclesial, al igual que sucedía en la Iglesia primitiva. San Pablo habla de ello en sus cartas acerca de la colecta en favor de la comunidad de Jerusalén (cf. 2Cor 8,9; Rm 15,25-27).

2. Según las enseñanzas evangélicas, no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores: por tanto, no debemos considerarlos una propiedad exclusiva, sino medios a través de los cuales el Señor nos llama, a cada uno de nosotros, a ser un medio de su providencia hacia el prójimo.
Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, los bienes materiales tienen un valor social, según el principio de su destino universal (cf. nº 2404).

En el Evangelio es clara la amonestación de Jesús hacia los que poseen las riquezas terrenas y las utilizan solo para sí mismos.
Frente a la muchedumbre que, carente de todo, sufre el hambre, adquieren el tono de un fuerte reproche las palabras de San Juan:

“Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?” (1Jn 3,17).



La llamada a compartir los bienes resuena con mayor elocuencia en los países en los que la mayoría de la población es cristiana, puesto que su responsabilidad frente a la multitud que sufre en la indigencia y en el abandono es aún más grave.
Socorrer a los necesitados es un deber de justicia aun antes que un acto de caridad.

3. El Evangelio indica una característica típica de la limosna cristiana: tiene que ser en secreto.
“Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”, dice Jesús, “así tu limosna quedará en secreto” (Mt 6,3-4).

Y poco antes había afirmado que no hay que alardear de las propias buenas acciones, para no correr el riesgo de quedarse sin la recompensa de los cielos (cf. Mt 6,1-2). La preocupación del discípulo es que todo vaya a mayor gloria de Dios.

Jesús nos enseña: “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestra buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16). Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra.

Queridos hermanos y hermanas, que esta conciencia acompañe cada gesto de ayuda al prójimo, evitando que se transforme en una manera de llamar la atención.

Si al cumplir una buena acción no tenemos como finalidad la gloria de Dios y el verdadero bien de nuestros hermanos, sino que más bien aspiramos a satisfacer un interés personal o simplemente a obtener la aprobación de los demás, nos situamos fuera de la óptica evangélica.
En la sociedad moderna de la imagen hay que estar muy atentos, ya que esta tentación se plantea continuamente. La limosna evangélica no es simple filantropía: es más bien una expresión concreta de la caridad, la virtud teologal que exige la conversión interior al amor de Dios y de los hermanos, a imitación de Jesucristo, que muriendo en la cruz se entregó a sí mismo por nosotros.

¿Cómo no dar gracias a Dios por tantas personas que en el silencio, lejos de los reflectores de la sociedad mediática, llevan a cabo con este espíritu acciones generosas de sostén al prójimo necesitado? Sirve de bien poco dar los propios bienes a los demás si el corazón se hincha de vanagloria por ello.

Por este motivo, quien sabe que “Dios ve en el secreto” y en el secreto recompensará no busca un reconocimiento humano por las obras de misericordia que realiza.

4. Invitándonos a considerar la limosna con una mirada más profunda, que trascienda la dimensión puramente material, la Escritura nos enseña que hay mayor felicidad en dar que en recibir (Hch 20,35).

Cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser: en efecto, no hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos (cf. 2Cor 5,15).

Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el prójimo necesitado experimentamos que la plenitud de vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendición en forma de paz, de satisfacción interior y de alegría. El Padre celestial recompensa nuestras limosnas con su alegría.

Y hay más: San Pedro cita entre los frutos espirituales de la limosna el perdón de los pecados. “La caridad –escribe– cubre multitud de pecados” (1P 4,8).

Como a menudo repite la liturgia cuaresmal, Dios nos ofrece, a los pecadores, la posibilidad de ser perdonados.

El hecho de compartir con los pobres lo que poseemos nos dispone a recibir ese don. En este momento pienso en los que sienten el peso del mal que han hecho y, precisamente por eso, se sienten lejos de Dios, temerosos y casi incapaces de recurrir a él. La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con él y con los hermanos.

5. La limosna educa a la generosidad del amor.
San José Benito Cottolengo solía recomendar: “Nunca contéis las monedas que dais, porque yo digo siempre: si cuando damos limosna la mano izquierda no tiene que saber lo que hace la derecha, tampoco la derecha tiene que saberlo” (Detti e pensieri, Edilibri, n. 201).

Al respecto es significativo el episodio evangélico de la viuda que, en su miseria, echa en el tesoro del templo “todo lo que tenía para vivir” (Mc 12,44).

Su pequeña e insignificante moneda se convierte en un símbolo elocuente: esta viuda no da a Dios lo que le sobra, no da lo que posee sino lo que es. Toda su persona.

Este episodio conmovedor se encuentra dentro de la descripción de los días inmediatamente precedentes a la pasión y muerte de Jesús, el cual, como señala San Pablo, se ha hecho pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2Cor 8,9); se ha entregado a sí mismo por nosotros.

La Cuaresma nos empuja a seguir su ejemplo, también a través de la práctica de la limosna.
Siguiendo sus enseñanzas podemos aprender a hacer de nuestra vida un don total; imitándole conseguimos estar dispuestos a dar, no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos.

¿Acaso no se resume todo el Evangelio en el único mandamiento de la caridad? Por tanto, la práctica cuaresmal de la limosna se convierte en un medio para profundizar nuestra vocación cristiana.
El cristiano, cuando gratuitamente se ofrece a sí mismo, da testimonio de que no es la riqueza material la que dicta las leyes de la existencia, sino el amor.
Por tanto, lo que da valor a la limosna es el amor, que inspira formas distintas de don, según las posibilidades y las condiciones de cada uno.




6. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma nos invita a “entrenarnos” espiritualmente, también mediante la práctica de la limosna, para crecer en la caridad y reconocer en los pobres a Cristo mismo.

Los Hechos de los Apóstoles cuentan que el Apóstol San Pedro dijo al hombre tullido que le pidió una limosna en la entrada del templo: “No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar” (Hch 3,6). Con la limosna regalamos algo material, signo del don más grande que podemos ofrecer a los demás con el anuncio y el testimonio de Cristo, en cuyo nombre está la vida verdadera.

Por tanto, que este tiempo esté caracterizado por un esfuerzo personal y comunitario de adhesión a Cristo para ser testigos de su amor.




María, Madre y Sierva fiel del Señor, ayude a los creyentes a llevar adelante la “batalla espiritual” de la Cuaresma armados con la oración, el ayuno y la práctica de la limosna, para llegar a las celebraciones de las fiestas de Pascua renovados en el espíritu. Con este deseo, os imparto a todos una especial Bendición Apostólica.

Vaticano, 30 de octubre de 2007

BENEDICTUS PP. XVI

martes, 5 de febrero de 2008

Miércoles de Ceniza

La Cuaresma es desde el 6 de Febrero hasta el 20 de Marzo

Asi que MAÑANA ES: MIÉRCOLES DE CENIZA



Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "metanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.
La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia.

La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad.
Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.
Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Tradición

En la Iglesia primitiva, variaba la duración de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 días) antes de la Pascua.
Esto sólo daba por resultado 36 días de ayuno (ya que se excluyen los domingos).
En el siglo VII se agregaron cuatro días antes del primer domingo de Cuaresma estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.
Era práctica común en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia pública el primer día de Cuaresma.
Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua.
Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fué simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregación.
Hoy en día en la Iglesia, el Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo.
Esta tradición de la Iglesia ha quedado como un simple servicio en algunas Iglesias protestantes como la anglicana y la luterana.
La Iglesia Ortodoxa comienza la cuaresma desde el lunes anterior y no celebra el Miércoles de Ceniza.

Significado simbólico de la Ceniza



La ceniza, del latín "cinis", es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia.
En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al "polvo" de la tierra: "en verdad soy polvo y ceniza", dice Abraham en Gén. 18,27.
El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entenderán mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), realizamos el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado).
Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual.
Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" (Cf Mc1,15) y "Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver" (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua.