Un gran homenaje a la Santisima Virgen realizado por el Movimiento Juvenil Salesiano.
Un gran homenaje a la Santisima Virgen realizado por el Movimiento Juvenil Salesiano.
Un error que solemos cometer los catequistas: NO TENER TESTIMONIO DE VIDA.
Hace algún tiempo en dado una formación a los jóvenes que se preparaban para ser pastores pregunte:
¿Qué es lo que más les molesta de sus formadores?
Me dieron 3 respuestas muy objetivas e interesantes:
1.- LA IMPUNTUALIDAD.
Este es uno de las debilidades que tenemos, y es que la impuntualidad no solamente es al comenzar, sino al terminar.
Es decir, debemos de planificar nuestras reuniones de tal manera que comencemos a la hora fijada, si decimos a las 3:00 a esa hora debemos de estar listos y comenzar, paro también debemos de planificar para terminar a la hora que hemos dispuesto terminar.
Cuando terminamos tarde nuestra catequesis generalmente llegamos tarde a la Eucaristía, la consideramos en nuestra planificación pero pocos consideran el tiempo que necesitan para desplazarse del salón o lugar donde están al templo, la Eucaristía debe de ser el Centro de toda Catequesis.
Igual en reuniones de Cenáculo nunca se puede comenzar a la hora estipulada, porque todos llegamos tarde y nos ampliamos hablando y tampoco se logra terminar a la hora, como consecuencia generamos más problemas de los que queremos resolver pues no logramos consenso para aprobar las cosas, aquí nos falta el COLOQUIO.
Y eso también lo estamos enseñando de manera directa a los demás con nuestro testimonio.
2.- QUE NO PREPARAN LAS COSAS QUE NOS VAN A A DAR.
Solemos tener el mal habito de improvisar en el camino, si bien es cierto que la improvisación es parte de la tarea creativa, no debe ser parte de la planificación de la catequesis.
Por eso nuestras reuniones se alargan, pues no preparamos con tiempo nuestras cosas, y así no somos eficaces al evangelizar.
También al no prepararnos perdemos credibilidad ante nuestros catecúmenos, pues como dice el dicho: "HAZ FAMA Y ECHATE A DORMIR", no le damos la respuesta que el joven busca y no somos instrumentos de Dios en la Evangelización.
Dejan de creernos y al pasar eso dejan de asistir a la catequesis pues ya no hay nada de interés para el joven, y esto ocurre no solo en niveles iniciales, sino en los niveles más altos.
Y es que la preparación no solamente es a nivel académica sino espiritual, Confesión y Comunión decía Don Bosco, recordemos que NADIE DA LO QUE NO TIENE.
3.- QUE NO TIENEN TESTIMONIO DE VIDA.
Por consecuencia de lo demás dejamos de tener ese testimonio que arrastra más que nuestras palabras y nos convertimos en otro joven más, con el pecado que somos los que estamos formando.
La iniciativa la debemos de tener nosotros, y si no nos sentimos con alegría y hay algo que nos turba debemos de buscar ayuda, en el Sacerdote, en el guía espiritual, muchos dicen que los Salesianos no son accesibles, yo creo que no les damos el trabajo que se merecen y no hemos logrado llamar su atención y su cariño.
El sacerdote necesita trabajar, es decir tener a quien confesar, pero somos nosotros los que lo tenemos que buscar, pues es nuestro corazón que nos debe de decir no estoy en paz con Dios, por consecuente no estoy en paz conmigo mismo.
No debemos hablar mal de los otros hermanos ni verlos como enemigos, procuremos siempre hacer el bien.
En nuestra familia ese cambio también tiene que verse pues pertenecemos al equipo de Jesús, equipo que nunca falla, en una ocasión recuerdo que mi buen amigo Mario Cuellar me dio el siguiente consejo: TODO LO QUE HAGAS TIENE QUE SERVIRTE PARA EVANGELIZAR, UN CHISTE, UNA PELICULA, UNA BROMA, TODO ESO DEBE DE SERVR PARA EVANGELIZAR.
Entonces mis queridos jóvenes, hoy que comienzan esta experiencia de ser Catequistas Pastores procuren no tener estas 3 debilidades y a quienes crean tenerlas también hay tiempo para rectificar.
Que todo sea para gloria de Dios. Debemos de tener COHERENCIA
Datos Históricos
1.- Orígenes
El nombre de Auxiliadora se le daba ya en el año 1030 a la virgen María, en Ucrania (Rusia), por haber liberado aquella región de la invasión de las tribus paganas. Desde entonces en Ucrania se celebra cada año la fiesta de María Auxiliadora el 1ro de octubre.
Se tiene constancia de que hacia el año 1558 ya figuraba en las letanías que se acostumbraban recitar en el santuario de Loreto Italia.
2.- Victoria de 1571
Este año los turcos amenazaban con invadir Europa entera. El 7 de octubre, con auxilio de María, la flota naval de Juan de Austria venció a las naves turcas en Lepanto. San Pío V consagra este día a Santa Maria de la victoria y del rosario y la invocación. "María Auxiliadora de los Cristianos" se difunde entre el pueblo.
3.- Las guerras religiosas del siglo XVI
El centro de expansión , de este titulo, radicó en Alemania meridional, que, a pesar del triunfo protestante, se propusieron mantenerse fieles al catolicismo. En 1618 estallan las guerras de religión conocidas como "guerras de los 30 años". Los príncipes católicos y el pueblo comenzaron a invocar a la virgen Sma. Con el titulo de "María Auxiliadora" y acudieron en peregrinación a una capilla que, con esta denominación se había levantado a la Virgen en la ciudad de Passau ( Alemania). En medio de las mil vicisitudes de la guerra, de la peste y del enfrentamiento religioso, los católicos de Baviera y del Tirol se sintieron protegidos por la Sma. Virgen y experimentaron una renovación espiritual.
Este movimiento mariano estuvo alentado y guiado por los Padres Capuchinos y por la Cofradía de María Auxiliadora, promotora de la nueva devoción mariana. En ella muchos creyeron encontrar un medio seguro para salvar su Fe católica y la libertad de sus tierras.
4.- Los turcos atacan Viena (1683)
Junto a las convulsiones religiosas y sociales provocadas en el centro de Europa por la crisis protestante, surgió el ímpetu del Islam. En 1683 los turcos, capitaneados por el visir Kará Mustafá, ponen sitio a Viena, capital del impero. El Papa Inocencio XI vio entonces en serio peligro la existencia de una Europa cristiana; los creyentes acudieron a la protección de la Virgen María. " La invocación "María, ayuda" (María hilf), afirma un historiador, recorrió todas las regiones de Alemania y Austria".
La victoria fue para las fuerzas cristianas, aunque las islámicas eran tres veces superiores. Viena quedó liberada. Una vez mas los pueblos experimentaron la ayuda de la virgen María Auxiliadora.
5.- Pío VII y Napoleón Bonaparte (1814)
El poder había desubicado a Napoleón Bonaparte que quería imponer al Papa caprichos egoístas a los que el Papa se rechazo por lo que Napoleón invadió Italia y llevó al destierro al Papa Pío VII durante 5 años, el pontífice imploraba el auxilio de María, invitando al mismo tiempo a los cristianos a encomendarse a ella le prometió a la Virgen consagrarle el día que saliera de su prisión.
El emperador francés fue derrotado, entonces Pío VII se vio libre y pudo encaminarse hacia la ciudad de Roma, donde, en medio de una alegría general entró el día 24 de mayo de 1814.
El Papa atribuyo aquella liberación propia y de la iglesia entera a la protección de la Virgen y, en consecuencia, instituyo la fiesta litúrgica de María Auxiliadora.
6.- María Auxiliadora y Don Bosco (1862)
María Auxiliadora persigue a Don Bosco. Nace en 1815, año en que por primera vez se celebra litúrgicamente la fiesta de María Auxiliadora. No muy lejos del lugar de su nacimiento, en Mórense , existe una ermita dedicada a María Auxiliadora. En Turín encontrara esa advocación, en la iglesia de San Francisco de Paula había una imagen y una asociación en su honor, inspirada en otra existente en Munich.
En 1848 se encuentran ya colocadas en la mesa de trabajo de Don Bosco algunas estampas con el titulo "Auxiliadora de los cristianos". Pero sera exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando este hace la opción mariana definitiva. Le dice al Joven salesiano Juan Cagliero:
"La Virgen quiere que la honremos con el titulo de Auxiliadora, los tiempos que corren son difíciles y tenemos la necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la Fe cristiana".
En 1863, no sin graves dificultades , Don Bosco comienza la construcción de la hoy Basílica de María Auxiliadora con apenas con un capital de cuarenta centavos.
Cinco años mas tarde el 9 de junio de 1868 se consagró el templo ya terminado, cada ladrillo de este templo es UN MILAGRO DE LA VIRGEN, decía Don Bosco.
Por el encuentro mundial del Movimiento Juvenil Salesiano, a desarrollarse en la ciudad de Niteroi, Brasil, en el marco de la Jornada mundial de la juventud.
Para que los jovenes participantes se dejen guiar por el espiritu santo y den las respuestas adecuadas a sus naciones.
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria:
María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.
¡Oh, piadosísima Madre!, Tú que en todo tiempo te mostraste verdaderamente la Auxiliadora de los cristianos asístenos con tu poderosísimo patrocinio en vida y especialmente en el terrible trance de la muerte, y alcánzanos la perseverancia final. ¡Ah! no nos dejes un solo instante hasta que felices cantemos tus glorias y las misericordias de tu Hijo en el cielo, por los siglos de los siglos.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
Por el Movimiento Juvenil Salesiano.
Para que todos los jovenes protagonistas de esta experiencia sean capaces de alcanzar sus sueños y de realizarse como buenos cristianos y honrados ciiudadanos.
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria:
María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.
Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra amantísima, de Ti se ha dicho: todo poder se le ha dado en la tierra y en el cielo; te presentas al trono del Altísimo, no como quien pide, sino como quien manda, a Ti clamamos desde el abismo de nuestras miserias, aleja de nosotros todo mal; bajo tu protección ponemos nuestros bienes, nuestros corazones, almas, potencias, sentidos, vida y todo lo que tenemos; sé nuestro amparo y nuestra defensa durante toda la vida.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
Por los Jovenes Peregrinos que se preparan a la Jornada Mundial de la Juventud.
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria:
María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.
No seas, Madre de misericordia, insensible a los dolores de la Iglesia menospreciada en su doctrina y en sus Sacramentos. No permitas sea derramada en balde la sangre preciosísima de tu divino Hijo, ilumina a los ciegos que la persiguen, fortalece a los débiles que no la defienden.
Brille ¡oh María! tu poder sobre la tierra; sea glorificada y acatada la religión, observada la ley divina y eclesiástica, para que todos te alaben y alcance la humanidad los goces eternos.
Tres Avemarías y Gloria
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad.
Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
20 de mayo: Por todos los niños del mundo, pues son la esperanza de nuestra sociadad.
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria:
María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.
¡Oh, María, Reina de los Apóstoles! toma bajo tu protección a los sagrados ministros y todos los fieles de la Iglesia Católica: alcánzales espíritu de unión, de perfecta obediencia al Romano Pontífice, y de celo ferviente por la salvación de las almas; especialmente te suplicamos extiendas tu amorosa asistencia sobre los misioneros, para que consigan atraer a la verdadera fe de Jesucristo a todas las almas, para formar del mundo entero un solo Rebaño bajo la guía de un solo Pastor.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Súplica a María Auxiliadora. Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
Por los Salesianos Cooperadores
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
¡Oh dulcísima Madre nuestra María, tú que eres Reina de los Mártires por los heroicos actos de valor y fortaleza que practicaste en la tierra! Dígnate infundir en nuestro corazón la fuerza necesaria para mantenernos constantes en tu servicio para que, venciendo todo respeto humano cumplamos sin rubor nuestros deberes religiosos y nos comportemos siempre como devotos hijos tuyos hasta la muerte.
Tres Avemarías y Gloria.
Querida Madre mía, tú que en el triunfo del Papa Pío VII mostraste tu eficaz patrocinio, desplegaste tu manto protector sobre toda la Iglesia y especialmente sobre su augusto jefe el Sumo Pontífice, defiéndelo en todo momento de los ataques de los enemigos, líbralo de las aflicciones, asístelo siempre para que pueda dirigir al puerto de salvación la navecilla de San Pedro, triunfando de las oleadas embravecidas que amenazan de sumergirla.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Súplica a María Auxiliadora. Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener). Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
18 de mayo; por los Seminaristas y las Vocaciones
Sean fieles a la llamada del Divino Maestro, dispuestos a servir al mundo sin ser del mundo.
V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe.
R. Dame fortaleza contra tus enemigos.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
¡Oh dulcísima Madre nuestra María, tú que eres Reina de los Mártires por los heroicos actos de valor y fortaleza que practicaste en la tierra! Dígnate infundir en nuestro corazón la fuerza necesaria para mantenernos constantes en tu servicio para que, venciendo todo respeto humano cumplamos sin rubor nuestros deberes religiosos y nos comportemos siempre como devotos hijos tuyos hasta la muerte.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Súplica a María Auxiliadora. Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.
Guadalajara, Jalisco, México Mayo 15, 2013.
Queridas(os) Hermanas(os)
Con gran alegría, y en el marco de la novena a nuestra Madre Auxiliadora y de la fiesta de Pentecostés, les participo que he recibido correo de Noemi Bertola, nuestra Coordinadora Mundial, donde nos comunica que con fecha 29 de abril del 2013 la Santa Sede ha emitido decreto con la aprobación del Estatuto.
Es una noticia que debe llenarnos de alegría a toda la Asociación y a toda la Familia Salesiana.
Aprovecho también este comunicado -anticipándome al envío de la convocatoria oficial- para informarles que tendremos nuestro Encuentro Regional de Consejos Provinciales y Nacionales los días 8, 9 y 10 de Noviembre del 2013 en Santo Domingo, República Dominicana.
Los invito a poner en manos de nuestro Señor y a reforzar nuestra oración para tener una buena preparación y organización. Están invitados de manera especial (aun cuando todavía no confirman su participación) Noemi Bertola, nuestra Coordinadora Mundial, Sor Leslye Sandigo, nuestra Delegada Mundial y Don Giuseppe Casti, nuestro Delegado Mundial.
Por último, les comparto con gran júbilo la vitalidad de la Asociación en nuestra Región, traducida en los constantes Encuentros tanto a nivel Provincial, como Nacional y Local, en los Retiros Espirituales, en las Reuniones de Evaluación y/o Programación, en las Celebraciones de Promesas y/o renovación de éstas, etc., etc., de manera tal, que prácticamente no hay fin de semana en que no haya algo para alegrarnos y estar unidos en oración.
Demos gracias a Dios y a Don Bosco por todas sus bendiciones.
Con afecto fraterno
Herman Lopez Castro
Consejero Mundial, Region Interamerica
17 de mayo: por las Religiosas.
Sean testimonios de los valores de la vida consagrada, del Reino ya presente en medio del pueblo de Dios, llamas ardientes de caridad, contemplativas en la acción.
Por todas las Religiosas, Hijas de María auxiliadora, Hijas del Divino Salvador.
En Especial por Sor Eva Doris, Sor Nikol, Sor Iris, Sor Judith, Sor Rosa María, Sor Claudia, Sor Lucia, Sor Esperanza, Sor Cinthia, Sor Iris y todas las FMA, para que la Virgen le de fuerzas y Salud para seguir en su ministerio.
San Juan Bosco decía "Tened mucha fe en Jesús Sacramentado y en María Auxiliadora y estad persuadidos de que la Virgen no dejará de cumplir plenamente vuestros deseos, si han de ser para la gloria de Dios y bien de vuestras almas. De lo contrario, os concederá otras gracia iguales o mayores".
Madre mía de mi vida, auxilio de los cristianos,
la pena que me atormenta, pongo en tus benditas manos.
(Ave María)
Tú que sabes mis secretos, pues todos te los confío,
da la paz a los turbados y alivio al corazón mío.
(Ave María)
Y aunque tu amor no merezco, nadie recurre a Ti en vano,
pues eres Madre de Dios y Auxilio de los cristianos.
(Ave María)
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, ¡oh Madre de Dios!, mis humildes súplicas, antes bien, inclinad a ellas vuestros oídos y dignaos atenderlas favorablemente.
16 de mayo: Por los Sacerdotes.
Sean guías del pueblo de Dios con el ejemplo de una vida evangélica y el testimonio de su adhesión a la Sede Apostólica.
Pido a su vez por un AMIGO MUY CERCANO que en estos días sufre y esta convaleciente, que Dios le de fuerzas para recuperarse y que María Santísima le de la Salud que necesita, gran amigo de Iglesia Joven desde sus inicios y hoy necesita de nuestra Oración.
En este segundo dia pidamos interceda María Santísima por los SACERDOTES, en especial:
P. Guisseppe Coro sdb, P. Salvador Caffarelli sdb, P. Sixto Flores sdb
P. Mariano sdb, P. España sdb, P. Victor Bermudez sdb
P. Walter Guillen sdb, Mons. Elías Bolaños sdb, P. Fito Guzman sdb
P. Oswaldo Escobar Carmelita descalzo, P. Porta sdb
P. Luis Fernando Dubon sdb.
P. Rene Santos sdb, P. Rene Torres sdb, P. Ricardo Hernandez sdb
P. Jesús Menjivar sdb, P. Alex Figueroa sdb, P. Manuel Gomez sdb
P. Heriberto Herrera sdb, Card. Maradiaga sdb, Don Pascual Chavez
Por todos los Sacerdotes de nuestra Congregación para que les acompañe en su ministerio.
Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria:
María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.
¡Oh, María Santísima, Madre de bondad y de misericordia! tú que siempre libraste al pueblo cristiano, con tu poderoso patrocinio, de los asaltos e insidias del enemigo, protege nuestras almas, te lo suplicamos, de las acometidas del demonio, del mundo y de la carne, para que alcancemos completa victoria sobre los enemigos de nuestra salvación.
Tres Avemarías y Gloria.
¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén.
Súplica a María Auxiliadora. Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener).
Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.