Para que no digan que nos olvidamos de las antiguas generaciones.
Jerusalem por supuesto.
Antioquia
Roma
Efeso
Corinto
Tesalónica
Para que no digan que nos olvidamos de las antiguas generaciones.
Jerusalem por supuesto.
Antioquia
Roma
Efeso
Corinto
Tesalónica
Delicadeza, ternura, reconocer y valorar al otro, comunicación y sexualidad vivida de acuerdo a la ley de Dios. Dicen los expertos que hay “amores horizontales”, es decir, amores que se mantienen con poco esfuerzo.
En estos amores habrá que incluir el amor que una madre tiene por sus hijos, el que todos tenemos al lugar donde hemos nacido y crecido, el amor al equipo de futbol, etc.
Hay otros amores que no son como los anteriores.
Se denominan “amores verticales”. Entre ellos hay que incluir el amor a Dios, así como el amor al propio cónyuge y también el amor al trabajo. La característica de los amores verticales es que, si no se cultivan cada día, comienzan a declinar.
Si aquello continúa sin ponerse remedio, desaparece el interés y se buscan sustitutos: no es difícil entonces que se comience uno a fijar más en alguien distinto al propio cónyuge.
El amor entre esposos se cuida a base de pequeños detalles
La mejor señal de que el amor entre los esposos se afianza es que ellos crezcan juntos en el amor a Dios. Ellos cuentan, gracias al sacramento, no sólo con su amor natural sino también con el amor de Cristo. Rezar cada día en común, asistir a la Misa dominical, bendecir los alimentos, reservar momentos de oración, tener en el hogar un crucifijo y una imagen de la Santísima Virgen les hará comprender que Dios está en su casa, en su amor y protegiendo a su familia.
Angel Orsenigo sc.
"Max y Benedicto" es el título de un nuevo libro infantil en italiano y alemán que verá la luz este jueves, con ocasión de los 82 años del Pontífice, y en el que un gorrión –llamado Max– contará la vida de un Papa.
La autora del nuevo libro es Jeanne Perego, la misma que hace dos años lanzó "Joseph y Chico", el exitoso libro para niños en el que un gato –la mascota favorita del Papa Benedicto– explicaba la vida de Joseph Ratzinger desde su infancia hasta su elección como Pontífice.
Perego, escritora y periodista que vive entre Italia y Baviera –la tierra natal del Papa en Alemania–, tiene como personaje a un pequeño gorrión que vive en la Plaza de San Pedro en el Vaticano y que relata a los visitantes en qué consiste la vida del Papa Benedicto XVI, ya que ha tenido la oportunidad de "sobrevolar" en la vida del Papa.
El nuevo libro comienza con la presentación del personaje: "Soy Max, un gorrión solitario, un pajarito azul al que le gusta vivir donde hace frío".
Max, que ha tomado su nombre de las abreviaturas que coronan la basílica vaticana ("Pont. Max", Sumo Pontífice) responde a las preguntas de los curiosos en la Plaza, y explica la esforzada vida del Santo Padre al servicio de la Iglesia.
En San Salvador, una humilde Mujer pasaba penurias pues estaba a punto de dar a luz, con ayuda de su esposo se traslado al hospital que se llama 1 de Mayo, y ahí; le atendieron.
A las 6:30 p.m. Nace un Varoncito, al cual le pusieron de Nombre Gustavo Adolfo.
Así comienza mi historia, Hoy le quiero dar GRACIAS a Dios por todas la Bendiciones que me ha dado en la vida, también quiero darle gracias a Mi Madre por todos los cuidados y los esfuerzos que ha realizado, a mi Padre por estar presente, a mi Hermana por hacer mejor esta vida.
Y hoy a mi Esposa y mis hijas que me acompañan y me apoyan.
A todos ustedes que siempre buscan este espacio y que de alguna manera recordamos nuestros momentos en Iglesia Joven.
A todos mis AMIGOS donde estén, gracias por tener el privilegio de llamarlos amigos.
Gracias por sus Oraciones. Hoy me doy el lujo de decir que su Santidad el Papa Benedicto y yo Nacimos el mismo día, ojalá; Dios nos conceda unos años más para servirle mejor.
También este día en el que cumple años su Santidad Benedicto XVI, cumplen años CLARISA GALAN, Vicaria del Animador del Ricaldone, aquí la vemos con toga roja.
Y Luis René Mólina, Pastor General de la Comunidad de Jerusalem de Iglesia Joven Ciudadela Don Bosco, René es el de verde que abraza al joven de camisa blanca.
Muchísimas Felicidades a ambos en este día tan especial.
El Papa Benedicto XVI cumple este jueves 82 años, “buscando llevar a los hombres a Dios”, según explicó el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el P. Federico Lombardi,SJ.
El Pontífice celebra su 82 cumpleaños en el palacio apostólico de Castel Gandolfo, a pocos kilómetros de Roma donde transcurre un breve período de descanso después de los ritos de Semana Santa.
El P. Lombardi expresó su felicitación al Papa manifestando el deseo de que “pueda continuar ejerciendo durante muchos años su ministerio, que es un ministerio profundo de ayuda a los hombres y mujeres para encontrar a Dios”.
“El centro de su preocupación es llevar a los hombres a Dios y Dios a los hombres a través de un gran amor personal por Cristo”, dijo el P. Lombardi; y señaló que “a pesar de la actitud crítica necesaria hacia tantos aspectos negativos de la cultura o de la mentalidad de hoy, en el fondo, el mensaje que se quiere dar es un mensaje de amor, un mensaje para el bien del ser humano y que es la reconciliación con Dios y con todos los habitantes de la tierra”.
Joseph Aloysius Ratzinger, nombre de pila de Benedicto XVI, nació en Marktl am Inn (Baviera, Alemania) el 16 de abril de 1927. De 1946 a 1951, año en que fue ordenado sacerdote (29 de junio) e iniciaba su actividad de profesor, estudió filosofía y teología en la universidad de Munich y en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising. En el año 1953 se doctora en Teología con la disertación "Pueblo y casa de Dios en la doctrina de la Iglesia de San Agustín". Cuatro años más tarde obtenía la cátedra con su trabajo sobre "La Teología de la Historia de San Buenaventura".
Tras conseguir el encargo de Dogmática y Teología Fundamental en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising, prosiguió la enseñanza en Bonn, de 1959 a 1969, Münster de 1963 a 1966 y Tubinga, de 1966 a 1969. En este último año pasó a ser catedrático de Dogmática e Historia del Dogma en la Universidad de Ratisbona y vicepresidente de la misma universidad. En 1962 aportó una notable contribución en el Concilio Vaticano II como consultor teológico del cardenal Joseph Frings, arzobispo de Colonia.
Pablo VI le nombró Arzobispo de Munich el 24 de marzo de 1977 y lo creó cardenal el 27 de junio de 1977. En 1981 Juan Pablo II le nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Fue también presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Pontificia Comisión Teológica Internacional y decano del Colegio Cardenalicio.
El 19 de abril de 2005, segundo día del cónclave, fue designado Papa.
En una entrevista concedida a Radio Vaticano a propósito del cumpleaños, el Padre Lombardi destacó que en solo un año “el Papa ha estado en América, en Estados Unidos, en las Naciones Unidas. Ha estado en Australia para la Jornada Mundial de la Juventud. En Francia y, finalmente, en África, hace pocas semanas”.
“Ha recorrido cuatro continentes en un año y todos estos viajes han sido notables por la acogida, por la eficacia con que su mensaje ha sido recibido también de parte de públicos completamente distintos desde el punto de vista cultural y de su situación. Por ello diría que el Papa ha vivido la dimensión universal de su ministerio de forma extremadamente eficaz, en el curso de este año”, señaló.
Momentos difíciles
Sobre los momentos delicados y difíciles en este último año de Pontificado, el Padre Lombardi consideró discusiones con motivo de la remisión de la excomunión a los cuatro obispos ordenados por Marcel Lefebvre y el caso Williamson.
“¿Cómo lo vivió el Papa? Lo vemos con la Carta que él mismo escribió a los obispos de todo el mundo, que es un documento extraordinario, un documento muy personal, intenso, en que vemos cómo él afronta una situación de tensión dentro de la Iglesia y también en relación con la cultura circunstante. La afronta sustancialmente volviendo a poner en claro las prioridades de su pontificado, reconducir a los hombres a Dios y Dios a los hombres, y poniendo de relieve los criterios evangélicos con los cuales ha tomado esta iniciativa de la remisión de la excomunión, como un gesto de misericordia, inspirándose en las palabras del Evangelio: Reconcíliate con tu hermano. Diría que nos ha dado un testimonio muy intenso como hombre de fe, como pastor que guía la Iglesia con criterios de pura fe y gran caridad y responsabilidad espiritual en relación con el pueblo de Dios y de la humanidad de hoy”, indicó.
FELIZ CUMPLEAÑOS SU SANTIDAD.
El CRESCO fue inaugurado por los inspectores de la entonces llamada Región Pacífico-Caribe en el año 1994, en San Salvador (El Salvador), con la finalidad de hacer realidad lo que la Congregación, a través del documento sobre la formación de los SDB (Ratio) pedía en relación con la formación específica de los Salesianos Coadjutores.
En un primer momento se decidió que el CRESCO tuviera una duración de dos años y que buscara armonizar el aspecto de la formación específica con el de la cualificación profesional. Sin embargo se presentaron diversas dificultades al no ser posible compaginar estos dos aspectos y, por ese motivo, se tomó la decisión que el CRESCO se orientara a la preparación de la profesión perpetua de los Salesianos Coadjutores, durante nueve meses.
A partir del año 2004, cuando el Dicasterio para la Formación dio inicio a un proceso de reflexión para tratar de concretizar la propuesta de la Ratio sobre la formación de los Coadjutores, particularmente sobre el período de la formación específica cuya finalidad era permitir a los Coadjutores profundizar en su consagración laical. En este proceso, por cuanto se refiere al CRESCO, participaron inspectores, delegados inspectoriales para la Formación, el Centro Regional Salesiano de Formación Permanente de Quito (Ecuador) y algunos hermanos coadjutores.
Además se decidió hacer del CRESCO una casa de formación específica para los Salesianos Coadjutores de la Región Interamérica, pero abierta también a recibir hermanos de la Región América Cono Sur. La sede elegida para esta nueva modalidad fue Ciudad de Guatemala, ubicándola en algunos ambientes del teologado pero constituyendo una comunidad propia.
La actual configuración del CRESCO
La nueva propuesta formativa del CRESCO tiene una duración de dos años, y se puso en operación en Guatemala en enero de 2008. En ella participaban 14 salesianos pertenecientes a las inspectorías de las dos regiones americanas. El grupo es acompañado por un equipo interinspectorial de formadores constituido por dos sacerdotes y por dos coadjutores.
Los coadjutores que realizan está experiencia de formación cursan durante dos años un diplomado en pastoral reconocido por la Universidad Salesiana Mesoamericana.
También los inspectores de la región América Cono Sur han decidido que el CRESCO sea el centro oficial de formación específica para los Salesianos Coadjutores de dicha región salesiana, motivo por el cual han enviado un formador que se ha integrado al equipo ya existente.
El pasado mes de enero se inició el segundo año de actividades con la presencia de 9 coadjutores en el segundo curso y 4 en el primero, provenientes de las inspectorías de toda América.
En mangas de camisa
Como una manera de difundir la figura del Salesiano Coadjutor y de mantener el contacto con sus inspectorías de origen, los salesianos que viven la experiencia del CRESCO han ideado la publicación de la revista “En mangas de camisa” que es editada en español, portugués e italiano.
A través de ella comparten sus reflexiones personales acerca de la propia opción vocacional y sobre la figura del salesiano laico.
Algunos testimonios
Sobre la experiencia formativa del CRESCO presentamos a continuación algunos testimonios:
“Algo muy interesante es la preocupación por que el pensum de estudios responda a las necesidades actuales de los jóvenes y destinatarios de nuestros países así como a la formación específica del Salesiano coadjutor, que nos ayude a sensibilizarnos por la realidad que vivimos, y que se vayan profundizando las diferentes áreas y dimensiones: como es la teológica, la espiritual-salesiana, la educativo pastoral. Podemos decir que estos dos primeros años está ‘ad experimentum’, y con la evaluación, sugerencias y aportes de los hermanos que vivimos la experiencia podrá mejorar en el futuro”.
Juan Manuel Estrada, salesiano coadjutor de la inspectoría de México-Guadalajara (MEG).
“Creo que los desafíos principales que afrontamos como comunidad y como pioneros de un cambio en este lugar de CRESCO es seguir profundizando en el clima fraterno, el diálogo, el consenso, la tolerancia, la sintonía en los criterios formativos y en las expectativas formativas. El tiempo previsto ahora para la experiencia es de dos años.
Tenemos más futuro que pasado y si vemos hacia atrás no es para quitar la mano del arado sino para aprender y reconocer que las cosas se van formando de tantas experiencias e iniciativas sencillas y profundas. Seguimos el camino con Don Bosco, con los jóvenes y con este tiempo”.
Felix A. Vallejos, salesiano coadjutor originario de la inspectoría de Centro América (CAM), miembro del equipo formador del CRESCO.
“CRESCO para mí realmente es una experiencia no solamente de profundización de mi vocación específica, sino también de conocimiento y de intercambio intercultural con los hermanos de las diferentes inspectorías, de Sudamérica y de Centro América”.
Winer Cheqquera Santos, salesiano coadjutor de la inspectoría de Perú (PER)
“Existe mucha esperanza que esta propuesta se siga consolidando para el bien de los hermanos Coadjutores, de nuestras inspectorías y de nuestros destinatarios”.
Don Esteban Ortíz, Consejero para la región Interamérica.
Hablando ante más de 30.000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro para la audiencia general de los miércoles, el Papa Benedicto XVI dedicó la catequesis a la alegría del tiempo pascual que “ningún sufrimiento o pena pueden borrar” y subrayó, contradiciendo algunas escuelas de interpretación bíblica, que la resurrección del Señor es un hecho histórico auténtico, y no un mito.
El Santo Padre, que se trasladó en helicóptero desde la residencia de verano de Castelgandolfo, recordó que “la novedad sorprendente de la Resurrección es tan importante que la Iglesia no deja de proclamarla, prolongando su recuerdo especialmente el domingo, que es el día del Señor y la Pascua semanal del pueblo de Dios”.
“Para nuestra fe y nuestro testimonio cristiano es fundamental proclamar la resurrección de Jesús como un hecho real, histórico y atestiguado por muchos testigos acreditados. Lo afirmamos resueltamente porque, también en nuestra época, no faltan los que intentan negar su historicidad limitando el relato evangélico a un mito”.
Benedicto XVI explicó que “ciertamente la resurrección no fue para Jesús un simple regreso a su precedente vida terrenal”, sino “el paso a una dimensión de vida profundamente nueva”, que “implica a toda la familia humana, a la historia y al universo”.
Este evento, prosiguió el Papa, “cambió la vida de los testigos oculares” y “a lo largo de los siglos generaciones enteras de hombres y mujeres lo acogieron con fe y lo testimoniaron incluso con el martirio”.
“Con San Agustín proclamamos: ‘La resurrección de Cristo es nuestra esperanza’ y nuestro futuro”, dijo el Papa y agregó que “ en la resurrección de Cristo se funda nuestra sólida esperanza y ésta ilumina nuestra peregrinación terrenal que incluye el enigma humano del dolor y la muerte”.
“La fe en Cristo crucificado y resucitado es el corazón de todo el mensaje evangélico, el núcleo central de nuestro Credo”, prosiguió el Pontífice; al destacar que “en el misterio pascual se cumplen las palabras de la Escritura”.
Este misterio, explicó luego “encierra una lógica: la muerte de Cristo atestigua que la Palabra de Dios se hizo hasta el final ‘carne’, ‘historia’, ‘humana’”.
“En la Pascua Dios se revela a si mismo y la potencia del amor trinitario que aniquila las fuerzas destructoras del mal y la muerte”, concluyó.
Entre las casi 300 víctimas causadas por el terremoto que afectó la ciudad de L’Aquila el pasado lunes 6 de abril, se cuentan también algunos jóvenes miembros de la Familia Salesiana de aquella ciudad.
Francesco Maria Esposito, de 24 años, cuya madre es antigua alumna de las Hijas de María Auxiliadora y su padre de los Salesianos además de ser salesiano cooperador, murió al derrumbarse la casa de los estudiantes donde trabajaba como vigilante nocturno. Francesco, frecuentaba el oratorio salesiano como animador, y seguía un camino de formación participando en encuentros de grupo cuando los turnos de trabajo se lo permitían.
También dos antiguas alumnas de la casa-familia de las Hijas de María Auxiliadora, ambas de veinte años, han muerto por el sismo. Las dos chicas, de nombre María Civita y Francesca, después de haber dejado la casa-familia habían encontrado un trabajo y, junto a sus respectivos novios, estaban planeando casarse.
Aún es incierta la situación respecto a los dos inmuebles salesianos, tanto el de los hijos de Don Bosco como el de las Hijas de María Auxiliadora, que hasta ahora permanecen cerrados. La Protección Civil está procediendo con calma y cuidado con las tareas de revisión de los edificios que han quedado en pie en la zona golpeada por el movimiento telúrico.
Numerosas son también las manifestaciones de solidaridad y las diversas iniciativas que se están llevando a cabo a favor de los afectados. La Circunscripción Especial Italia Central "Sagrado Corazón", (ICC), ha iniciado una colecta de fondos que será destinado a atender esta emergencia.
Don Alberto Lorenzelli, Inspector de la ICC, ha sostenido un primer encuentro con Mons. Giuseppe Molinari, obispo de L’Aquila, a quien ha presentado las iniciativas que los salesianos desearían llevar a la práctica a favor de los chicos y de los jóvenes del lugar. "Trataremos de involucrar a todas nuestras asociaciones a fin de programar una serie de actividades de tipo educativo"
El Papa Benedicto XVI viajará el próximo 8 de noviembre a la ciudad de Brescia, en el norte de Italia, para presidir las celebraciones por el 30 aniversario de la desaparición del Papa Pablo VI.
El Pontífice inaugurará en Brescia el "Centro Pablo VI", dedicado a mantener sus escritos y la promoción de la auténtica interpretación del Concilio Vaticano II en un conjunto arquitectónico que incluye la casa natal de Giovanni Montini.
"La visita es un gran motivo de gozo para nuestro presbiterio y para toda la Iglesia en Brescia", dijo el Obispo, Mons. Luciano Monari.
El Papa Pablo VI nombró al entonces Joseph Ratzinger Arzobispo de Munich (Alemania) el 24 de marzo de 1977, y lo creó cardenal el 28 de mayo del mismo año.
El Papa Pablo VI murió el 6 de agosto de 1978.
En el "lunes del Ángel", el Papa Benedicto XVI presidió el rezo del Regina Caeli desde la residencia estival de Castelgandolfo, en el que destacó que la Pascua de Cristo resucitado "es verdaderamente nuestra esperanza".
En efecto, explicó el Santo Padre, "resurgiendo de la muerte, Jesús ha inaugurado su día eterno. 'No moriré –Él dice– sino que quedaré en vida'. El Hijo del hombre crucificado, piedra descartada por los constructores, se convierte ahora en el sólido fundamente del nuevo edificio espiritual que es la Iglesia, su Cuerpo místico. El pueblo de Dios, que tiene a Cristo como su cabeza invisible, está destinado a crecer en el curso de los siglos, hasta el pleno cumplimiento del plano de la salvación".
Entonces, continuó el Papa, "la humanidad entera será incorporada a Él, y toda realidad existente estará compenetrada por su total victoria. Así, como escribió San Pablo, Él será 'el perfecto cumplimiento de todas las cosas' y Dios será todo en todos'".
A continuación el Santo Padre resaltó que "se alegra por lo tanto la comunidad cristiana porque la resurrección del Señor nos asegura que el plano divino de la salvación se cumplirá ciertamente. Razón por la cual su Pascua es verdaderamente nuestra esperanza".
"Y nosotros, resucitados con Cristo mediante el Bautismo, debemos ahora seguirlo fielmente en la santidad de vida, caminando sin parar hacia la Pascua eterna, con la conciencia de que las dificultades, las luchas, las pruebas, los sufrimientos de la existencia humana, en las que se incluye a la muerte, no podrán ya separarnos más de Él y su amor", añadió.
Por ello, precisó Benedicto XVI, la resurrección de Jesús "ha colocado un puente entre el mundo y la vida eterna, sobre el que cada hombre y cada mujer puede pasar para alcanzar la verdadera meta de nuestro terreno peregrinar".
"'He resucitado y estoy siempre contigo'. Esta aseveración de Jesús se realiza sobre todo en la Eucaristía, y en cada celebración eucarística que la Iglesia, y cada uno de sus miembros, en la que experimentan su presencia viva y se benefician de toda la riqueza de su amor. En el sacramento de la Eucaristía, el Señor resucitado nos purifica de nuestras culpas, nos nutre espiritualmente y nos infunde vigor para sostener las duras pruebas de la existencia y para luchar contra el pecado y el mal".
Finalmente, el Papa explicó que Cristo "es el apoyo seguro en nuestra peregrinación hacia la eterna morada del Cielo. Que la Virgen María, que ha vivido junto a su divino Hijo todas las fases de su misión en la tierra, nos ayude a acoger con fe el don de la Pascua y nos haga fieles y alegres testimonios del Señor resucitado".
Miles de fieles y peregrinos estuvieron presentes en la Plaza de San Pedro para escuchar el mensaje Pascual y recibir la bendición y "Urbi et Orbi" -a la ciudad y al mundo- del Papa Benedicto XVI, quien alentó a mantener siempre firme la esperanza pues es ese el sentido de la muerte y resurrección de Cristo: darnos esperanza.
Respondiendo la pregunta sobre lo que sigue a la muerte, el Papa afirmó “que la muerte no tiene la última palabra, porque al final es la Vida la que triunfa. Nuestra certeza no se basa en simples razonamientos humanos, sino en un dato histórico de fe: Jesucristo, crucificado y sepultado, ha resucitado con su cuerpo glorioso. Jesús ha resucitado para que también nosotros, creyendo en Él, podamos tener la vida eterna. Este anuncio está en el corazón del mensaje evangélico”.
Así mismo enfatizó que “desde la aurora de Pascua una nueva primavera de esperanza llena el mundo; desde aquel día nuestra resurrección ya ha comenzado, porque la Pascua no marca simplemente un momento de la historia, sino el inicio de una condición nueva: Jesús ha resucitado no porque su recuerdo permanezca vivo en el corazón de sus discípulos, sino porque Él mismo vive en nosotros y en Él ya podemos gustar la alegría de la vida eterna”.
“La resurrección –prosiguió el Papa- no es una teoría, sino una realidad histórica revelada por el Hombre Jesucristo mediante su «pascua», su «paso», que ha abierto una «nueva vía» entre la tierra y el Cielo. No es un mito ni un sueño, no es una visión ni una utopía, no es una fábula, sino un acontecimiento único e irrepetible: Jesús de Nazaret, hijo de María, que en el crepúsculo del Viernes fue bajado de la cruz y sepultado, ha salido vencedor de la tumba”.
El Santo Padre también hablo de las realidades oscuras que amenazan nuestra existencia: “Me refiero particularmente al materialismo y al nihilismo, a esa visión del mundo que no logra transcender lo que es constatable experimentalmente, y se abate desconsolada en un sentimiento de la nada, que sería la meta definitiva de la existencia humana”.
“En efecto-prosiguió-, si Cristo no hubiera resucitado, el «vacío» acabaría ganando. Si quitamos a Cristo y su resurrección, no hay salida para el hombre, y toda su esperanza sería ilusoria. Pero, precisamente hoy, irrumpe con fuerza el anuncio de la resurrección del Señor”.
En el contexto del año Paulino, el Papa se refirió también a la figura de Pablo: “Fijémonos en este gran evangelizador, que con el entusiasmo audaz de su acción apostólica, llevó el Evangelio a muchos pueblos del mundo de entonces. Que su enseñanza y ejemplo nos impulsen a buscar al Señor Jesús. Nos animen a confiar en Él, porque ahora el sentido de la nada, que tiende a intoxicar la humanidad, ha sido vencido por la luz y la esperanza que surgen de la resurrección”.
Más adelante Benedicto XVI reflexionó sobre el mal en el mundo y la necesidad de la cooperación humana afirmando que “si, por la Pascua, Cristo ha extirpado la raíz del mal, necesita no obstante hombres y mujeres que lo ayuden siempre y en todo lugar a afianzar su victoria con sus mismas armas: las armas de la justicia y de la verdad, de la misericordia, del perdón y del amor”.
También mencionó algunas problemáticas actuales: “La difícil, pero indispensable reconciliación, que es premisa para un futuro de seguridad común y de pacífica convivencia, no se hará realidad sino por los esfuerzos renovados, perseverantes y sinceros para la solución del conflicto israelí-palestino.
En un tiempo de carestía global de alimentos, de desbarajuste financiero, de pobrezas antiguas y nuevas, de cambios climáticos preocupantes, de violencias y miserias que obligan a muchos a abandonar su tierra buscando una supervivencia menos incierta, de terrorismo siempre amenazante, de miedos crecientes ante un porvenir problemático, es urgente descubrir nuevamente perspectivas capaces de devolver la esperanza”.
“La resurrección de Cristo es nuestra esperanza. La Iglesia proclama hoy esto con alegría: anuncia la esperanza, que Dios ha hecho firme e invencible resucitando a Jesucristo de entre los muertos; comunica la esperanza, que lleva en el corazón y quiere compartir con todos, en cualquier lugar, especialmente allí donde los cristianos sufren persecución a causa de su fe y su compromiso por la justicia y la paz; invoca la esperanza capaz de avivar el deseo del bien, también y sobre todo cuando cuesta”, concluyó el Papa.